Qué vino va con el queso
La respuesta segura es un blanco de buena acidez (Riesling, Sauvignon Blanc): refresca el paladar después de un queso graso. Los curados piden un tinto con cuerpo, los azules algo dulce (Sauternes, Oporto) y los de cabra un blanco seco.

Qué combina con qué
| Tipo | Vino | Por qué |
|---|---|---|
| Curados (parmesano, gouda, cheddar) | Tinto con cuerpo — Cabernet Sauvignon, Shiraz | El tanino y el cuerpo equilibran la sal y el umami |
| Tiernos de corteza blanca (brie, camembert) | Espumoso o blanco ligero — Prosecco, Chardonnay | La burbuja y la acidez cortan la textura cremosa |
| Azules (roquefort, gorgonzola) | Dulce — Sauternes, Oporto, vendimia tardía | El dulzor equilibra el punto salado y picante del moho |
| De cabra | Blanco seco y aromático — Sauvignon Blanc | El perfil herbáceo y cítrico acompaña la frescura del queso |
| Frescos (mozzarella, feta) | Blanco ligero o rosado — Pinot Grigio | Un vino delicado no tapa un queso delicado |
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Preguntas frecuentes
¿Tinto o blanco con el queso?
Blanco más a menudo: su acidez refresca el paladar tras un queso graso. El tinto funciona con los curados, donde hay densidad y umami que acompañar.
¿Qué vino va con el queso azul?
Con roquefort o gorgonzola, algo dulce: Sauternes, Oporto o un vendimia tardía. El dulzor equilibra el moho salado y punzante.
¿Y con una tabla de quesos?
Con variedad, tira de comodín: un espumoso (Prosecco) o un blanco con buena acidez. Ambos se llevan bien con casi todos los tipos.