Vino naranja: qué es y a qué sabe
El vino naranja (o ámbar) es un blanco hecho como un tinto: el mosto reposa mucho tiempo con las pieles. Eso le da color ámbar, un tanino ligero y un sabor amplio — fruta seca, frutos secos, té negro, piel de naranja y miel. Es una técnica antiquísima originaria de Georgia.

Qué es
El vino naranja se elabora con uva blanca, pero con un contacto prolongado del mosto con pieles y pepitas, de unos días a varios meses. La maceración aporta color ámbar, tanino y notas oxidativas. Es una de las técnicas más antiguas (los qvevri georgianos), recuperada por los elaboradores naturales.
Cómo se elabora
La uva blanca fermenta junto con sus pieles, como si fuera tinta. El contacto largo extrae pigmentos, taninos y fenoles, así que el vino adquiere color y estructura poco habituales en un blanco. Suele hacerse con mínima intervención, a veces en qvevri de barro o en ánforas.
Con qué maridar
- platos intensos y curris
- quesos curados
- frutos secos
- aves
- platos fermentados
¿Prefieres no adivinar?
Elegimos un vino para tu gusto y ocasión, o te guiamos por una cata paso a paso.
Preguntas frecuentes
¿En qué se diferencia de un blanco?
En la técnica: el blanco se prensa enseguida, mientras que el naranja macera con las pieles como un tinto. De ahí el color ámbar, el tanino y un sabor más denso, de té y frutos secos.
¿Con qué beberlo?
Tiene estructura suficiente para platos intensos: curris, quesos curados, aves y cocina fermentada o especiada.